Este único cambio podría devolverme mi cerebro
Antes me despertaba aturdida. Olvidaba nombres. No recordaba dónde había aparcado.
Desde que logré controlar mi sueño con Vitarro, he recuperado mi memoria. Es como si mi cerebro hubiera empezado a funcionar de nuevo.
La explicación tiene sentido: cuando duermes profundamente, el cerebro se limpia a sí mismo. Durante siete años no dormí lo suficientemente profundo.
«Ya en la primera noche me dormí en 20 minutos. No me pasaba esto desde hace una década.»